Daniel Vidart: Fundador de bases culturales

Publicado: 16/05/2019

Este miércoles en el hall del Paraninfo de la Universidad de la República (Udelar), se llevó a cabo el velatorio del antropólogo y doctor Honoris Causa Daniel Vidart. Desde horas de la mañana, familiares, amigos, docentes, estudiantes, autoridades y funcionarios de la Udelar comenzaron a hacerse presentes para despedir los restos del docente e investigador. Próximo a las 13 horas hicieron uso de la palabra el rector Rodrigo Arim y el ex presidente de la República, José Mujica.

 

 

 

 

Arim calificó la fecha como «un día luctuoso para la cultura nacional y para la vida académica del país» por la pérdida de Vidart, que realizó tantos aportes culturales a lo largo de casi tres cuartos de siglo. El rector agradeció a la familia por permitir a la institución el honor de despedir al docente en el edificio de la Universidad, «la principal casa de estudios y espacio de generación y trasmisión de conocimientos del país».

 

El rector definió a Vidart como un referente en nuestra historia intelectual, un generador de bases culturales para el Uruguay, un autodidacta que construyó su conocimiento a partir del estudio y la experiencia cotidiana y que lo trasmitió en forma organizada a distintas generaciones.

 

Manifestó que aunque la despedida era dolorosa, al mismo tiempo significaba un reconocimiento a su aporte perenne al legado del país, construido a lo largo de muchísimos años. Señaló que parte de ese legado se hacía visible ese día a través de la presencia en el lugar de docentes de antropología que tuvieron su primer encuentro con la ciencia a partir de los diálogos con Vidart. «Esta es tu casa, el país te despide», dijo Arim al finalizar.

 

Mujica expresó que la de Vidart es una vida que se va, pero a la vez «un capital intelectual de esta república» que ha logrado sembrarse en la cabeza de mucha gente. Afirmó que cuando el conocimiento verdadero está lleno de sensibilidad «no tiene propiedad», por eso su pensamiento «seguirá girando y girando, y mucha gente no sabrá de donde viene, pero habrá quedado la siembra permanente circulando en el pensar de las nuevas generaciones».

 

Destacó la capacidad de Vidart para ver la historia nacional de una manera distinta, así como también las sociedades, sobre todo las más olvidadas y las que participaron «de la agenda creadora de nuestra nación». Valoró su inquietud «por mirar más allá de la superficie», por seguir el rastro etimológico de las palabras, detrás de las cuales hay una historia que refiere «aconteceres fundamentales». Es necesario que las nuevas generaciones buceen en su trabajo, «porque es parte de nosotros mismos» y nos hace conocernos, afirmó.

 

Al ser liberado luego de años de prisión, Mujica salió cuestionándose «qué es el hombre, qué traemos en nuestro disco duro y qué cosas nos pone la civilización», indicó. Fue a ver a Vidart con esa pregunta, y de su visita salió con libros de antropología para leer. «No me pudo dar respuesta pero me dejó una inquietud que le tengo que agradecer profundamente». Tener tiempo para hablar con Vidart era la oportunidad de escuchar «un poema andante», señaló. La magia de su palabra «es un capital que hemos perdido y que nunca olvidaremos», concluyó.

 

Vidart nació en Paysandú el 7 de octubre de 1920. Cursó estudios de derecho y ciencias sociales en la Universidad de la República, y de ingeniería en la Universidad Nacional de Colombia.

 

Fue catedrático de Antropología de la Udelar entre 1985 y 1988, y profesor de Sociología Nacional y Sociología General del Instituto de Profesores Artigas entre 1967 y 1972. Asimismo, fue Profesor ad Honorem y Perpetuum de la Universidad Nacional de Colombia, miembro de la Cátedra UNESCO de Derechos Humanos de la Udelar, académico de la Real Academia Gallega y miembro de la Academia Nacional de Letras.

 

Recibió múltiples reconocimientos, entre ellos los premios Morosoli y Bartolomé Hidalgo en 1996, y el Morosoli de Oro en 2000. En 2007, junto a su colega y amigo Renzo Pi Hugarte, fue declarado Ciudadano Ilustre de la ciudad de Montevideo.

 

El 26 de setiembre de 2013, la Udelar le entregó el título de Doctor Honoris Causa en reconocimiento por su intensa actividad académica en el campo de la antropología cultural durante varias décadas. En la ceremonia, Vidart definió su oficio como el de «un curioso impertinente que pisotea la hojarasca de los prejuicios».

 

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Fuente: Comunicación_UdelaR