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Educación en Derechos Humanos  

Publicado: 22/11/2019

En el marco del mes de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, el pasado jueves 14 y viernes 15 de noviembre, se realizó en el Parque Artigas de la Ciudad de Las Piedras, Canelones, el Seminario “Con los pies en el barro”; Educación en clave de Derechos Humanos, con la mirada de niños, niñas y adolescentes y el legado de Luis “Perico” Pérez Aguirre.

 

 

El mismo fue coorganizado por la Secretaría de Derechos Humanos de Presidencia (SDH), la Comisión Nacional para la Educación en Derechos Humanos (CNEDH), la Intendencia de Canelones y la Red de Amigos de Luis “Perico” Pérez Aguirre. El evento desarrolló una nutrida agenda, desde muestras, presentación de experiencias en Educación en Derechos Humanos (EDH), conferencias, espacios de reflexión y diálogo y almuerzos compartidos a partir de la instalación de una Mesa para la Paz, así como también una instancia de intercambio con el propósito de sentar las bases y comenzar un proceso de construcción hacia un Plan Departamental de Educación en Derechos Humanos. Asimismo, la ocasión sirvió para compartir avances en relación a los compromisos asumidos en el marco del Plan Nacional de Educación en Derechos Humanos (PNEDH).

 

La Mesa de apertura «Desafíos para la educación en derechos humanos en la región y claves de acción”, estuvo integrada por la directora general de Desarrollo Humano, Gabriela Garrido y el director de Cultura, Alejandro Guarnieri, ambos de la Intendencia de Canelones; Verónica Massa, directora de Derechos Humanos del Consejo Directivo Central de la Administración de Educación Pública (ANEP CODICEN) y el secretario de Derechos Humanos de Presidencia, Nelson Villarreal.

 

 

Desde la Intendencia de Canelones, inició la alocusión  Guarnieri quien, como forma de homenajear a Perico, focalizó en la línea recreativa de la Unidad de Animación Sociocultural en la que se viene trabajando; siendo la única  a nivel regional donde el Estado tiene un programa específico en recreación. Asimismo, resaltó la creación de la Dirección de Cultura cuya premisa siempre es enfatizar la cultura como derecho para todas las personas. Por su parte, Garrido enfatizó la necesidad de generar encuentros de diálogo y escucha sincera para reformular actitudes, fortalecer la existente agenda de derechos y erradicar inequidades en el ámbito educativo, lo que luego se reflejará en la sociedad. “Los cambios culturales no se hacen en cúpulas, sino desde la construcción desde lo local. Desde la militancia social cotidiana, desde la humildad que tenía Perico y la reflexión sobre los Derechos humanos, desde el sentir con el otro” agregó.

 

A su turno, Massa consideró a la educación como instrumento de protección fundamental de los Derechos Humanos, en el entendido que a través de la misma se busca que cada persona optimice sus capacidades para lograr una mejor inserción en el mundo. En tal sentido, destacó el Sistema de Protección de Trayectorias Educativas “continuas y protegidas”, reconociéndolo como un punto clave a la hora de integrar al sistema educativo a todas aquellas personas que tradicionalmente no lo han estado. Para ello, ejemplificó señalando que el 99.5% de los egresados de primaria cuentan con un espacio en la educación media en 2020. «La Educación en Derechos Humanos abarca más allá de lo curricular; implica las prácticas y las mismas implican a todo el sistema educativo. Es entonces allí donde hemos estado trabajando fuertemente desde la ANEP y con todo el Sistema Nacional de Educación Pública» expresó.

 

 

Por su parte, Villarreal inició su intervención citando a Pérez “Perico” Aguirre como forma de problematizar la situación dilemática que se presenta en la práctica de los Derechos Humanos “Cuanto menos esperanza existe, con mayor desesperación el hombre se refugia en el paroxismo del presente. Y esta actitud es incompatible con cualquier proyecto de mejoramiento del sistema y del discurso actual educativo”. De esta manera, señaló la necesidad de reformular el acto educativo y jerarquizar los valores para la construcción de conciencia crítica. Del mismo modo, recordó que los Derechos Humanos solo se pueden efectivizar en un estado de democracia, para la cual se suponen procesos democráticos en estados de derechos y los mismos no son posibles sin estabilidad y justicia social. Y para ello, parafraseando a Nancy Fazer, agregó que la distribución socioeconómica y el reconocimiento de todas las personas son acciones necesarias, así como el amor y el compromiso son los componentes para trabajar en pro de un mundo mejor.

 

En una segunda instancia, integrantes de la CNEDH y de la SDH repasaron brevemente el proceso de construcción colectiva del Plan Nacional de Educación en Derechos Humanos, iniciado en 2011 y aprobado en diciembre 2016; llegando a la actualidad con los más de 60 de sus compromisos asumidos voluntariamente en junio del 2019 por diversas instituciones del ámbito público y privado. Estos compromisos son considerados como el marco operativo de las acciones en EDH que se vienen llevando a cabo.

 

 

Fernando Willat de la SDH recordó que “el Plan Nacional de Educación en Derechos Humanos es una herramienta que habilita el movimiento de la EDH. Que lo que  estaba disperso, encuentre la posibilidad de reunirse. Nos estamos encontrando, visualizando y haciendo muchas más cosas juntos. Generamos un movimiento popular que empuja hacia la construcción de política pública nacional de Educación en Derechos Humanos. De esta forma, acumulamos una construcción común que nos permite generar una instancia de rendición de cuentas y evaluación del Plan y una proyección hacia un nuevo ciclo, repensando qué Educación en Derechos Humanos queremos”.

 

En un tercer momento, Centros Promotores de Derechos, Plan Nacional de Lectura, Espacio de Coordinación y Atención Nacional en Discapacidad (CANDI) a través de su obra teatral «La cueva de los monstruos» y su gira a nivel nacional «Una vuelta por nuestros derechos” y el colectivo Tenemos que ver, participaron del panel para presentar y compartir avances e impactos de las acciones que están transitando en el marco de los compromisos del PNEDH. Las cuatro exposiciones coincidieron en varios puntos claves los que traducen como aprendizajes, a la hora de trabajar y obtener resultados exitosos en la EDH.

 

 

Algunos de esos puntos son el esfuerzo por descentralizar los espacios de trabajo. Entienden que, es necesario ir en busca de las poblaciones con las que se quiere trabajar; mantener un contacto cara a cara donde promover el diálogo y la reflexión y a su vez, trabajar los DH desde la experiencia; romper con la mirada discursiva de la educación que se vincule con la moral para poder entrar en el campo de la experiencia.  Otro punto es el abordaje de manera interinstitucional y colectiva. A su vez, trabajar en territorio desde el punto de vista de los diferentes actores que lo integran, provocar encuentros con personas que por motivos geográficos quizás no se encontrarían, irrumpe con “lo situado” y genera una apertura a la problematización de temáticas que de otra manera no surgiría.

 

 

Como forma de ejemplificar lo dicho, se puede tomar una de las experiencias vividas por la obra de teatro “La cueva de los monstruos”, la cual trata sobre discapacidad. La misma, luego de ser presentada ante un grupo escolar en la localidad de Tarariras y analizada posteriormente por los  mismos, detectó una serie de aspectos: realizó un mapeo de la escuela, identificó la inexistencia de senderos en el patio, subrayó que la biblioteca no era accesible y luego extendió el análisis a la ciudad pudiendo advertir las mismas cuestiones. En un trabajo coordinado, presentaron ante la Junta Departamental de Colonia una propuesta para hacer una ciudad más accesible. Así, fue que una barra universitaria del Centro de Diseño, se encuentra actualmente junto al grupo escolar mencionado, diseñando juegos inclusivos en la plaza de la ciudad.

 

 

Al cierre del panel, la Dra. Ana María Rodino, quien ha  participado en otras instancias desarrolladas en el marco del PNEDH, compartió algunos comentarios en relación a lo expuesto. Rodino, luego de agradecer la invitación a formar parte del seminario, celebró la realización de estos encuentros y advirtió que la existencia del PNEDH tiene que ver en el desarrollo de estas actividades y compromisos, ya que los conecta y eso colabora en la generación de sinergias, al mismo tiempo que destacó a Uruguay como gran ejemplo en materia de Derechos Humanos y más ahora que está  en busca de Planes Departamentales.

 

La experta manifestó que para avanzar hacia la convivencia, también hay que trabajar la identidad, la autoestima y la valoración de la diversidad con punto de vista influyente. Asimismo, señaló que «lo que nos une y hace iguales es la dignidad y los derechos” y agregó “deficiencia no es ineficiencia». En tal sentido, invitó a seguir apostando a la creatividad a partir de diferentes expresiones en el entendido de que siempre son acciones enmarcadas en la educación en Derechos Humanos.

 

 

Al finalizar su intervención, resaltó la importancia de sistematizar las experiencias y propuso que, se diseñe una estructura común para facilitar la lectura entre la población así como hacer circular entre la comunidad docente las cajas de herramientas que surjan de las mismas, posibilitando «el crecimiento exponencial de las acciones» que se vienen desarrollando.

 

Para conocer todos los compromisos y sus avances ingrese aquí .

 

 

La jornada continuó con varias actividades entre las que se destacó la instalación de una Mesa para la Paz inspirada en la experiencia de la ciudad de Nüremberg, luego de la barbarie de la segunda guerra mundial. Desde la misma se invitó a compartir un almuerzo elaborado por el Centro de día de La Paz para personas mayores de 65 años del Sistema Nacional.